Descongestiona y estimula la circulación sanguínea, aumentando la oxigenación de la piel.
Reduce la inflamación y la hinchazón.
Reafirma la piel, tonificando y evitando la flacidez.
Reduce el tamaño de los poros, evitando la propagación de bacterias.
Ayuda a calmar pieles problemáticas.
Alivia el dolor de cabeza y las fosas nasales.
Calma el dolor y elimina toxinas.










